Nuestra historia

Cada rincón de nuestra ciudad respira historia. Cada detalle nos habla de un pasado cercano, o lejano, recordado o desconocido, alegre o nostálgico... pero siempre sorpredente.

Nuestras calles

Dejáte llevar por las calles de nuestro barrio y entra en ese laberinto de vivencias y recuerdos, en un mar de aromas, sonidos, sabores...

Nuestra moda

Arte, moda, creatividad... en todas sus formas. En todas sus facetas. En todos sus colores.

Nuestra gastronomía

El paladar se sorprende en cada nuevo rincón en el que probarás los sabores de todo el mundo, reunidos en un solo barrio.

Nuestra gente

La mayor riqueza de nuestra ciudad.

lunes, 27 de febrero de 2012

Nuevo edificio del colegio de arquitectos

Nueva vida para Justicia

Con la inauguración de la nueva sede del COAM el miércoles 29 de febrero de 2012, tras la remodelación de las antiguas Escuelas Pías, este barrio histórico continúa su revitalización.

El proceso culminará en 2013 con la apertura del Centro de Barceló.


Las antiguas Escuelas Pías, en la calle de Hortaleza, 63, cerca de la casa donde tenía su imprenta Benito Pérez Galdós, eran hasta 2005 un edificio deshabitado, silencioso y rodeado de andamios, que imponía una cierta atmósfera sombría a la calle. Han pasado 12 años y, después de una profunda reforma integral de su espacio interior, conservando la morfología de la fachada, comienza una nueva vida cuando el miércoles traslade allí su sede el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM). Poco a poco, hasta finales de verano, se irán incorporando el resto de servicios, como la escuela de música, el centro de día o las piscinas. La apertura de este edificio abre nuevos espacios públicos a un barrio, el de Justicia, que se ancla en la tradición del Madrid de finales del siglo XIX.
Tres edificaciones más se unen a esta transformación. Barceló no será únicamente un mercado. Es solo el origen de un proyecto más ambicioso. En torno a él se creará una biblioteca, instalaciones deportivas y una terraza en la cubierta. El mercado de San Antón, en la calle de Augusto Figueroa lleva meses saboreando el éxito entre vecinos y visitantes. Por último, se une a esta nueva trama urbana la Escuela de Arte Dramático, el albergue y guardería municipal situados en un edificio en Mejía Lequerica, 21.
Este barrio es un ensayo de las nuevas tendencias en la arquitectura y urbanismo orientadas, por razones que todos sabemos, más que a la construcción de obra nueva, a intervenciones sobre edificios ya existentes para dotarles de nuevos usos. Y esto está pasando en un entorno que quiere por encima de todo preservar su identidad, aunque algunas críticas indiquen que no siempre se consigue.
Detalle de la fachada del edificio remozado.
“Esta no es una operación aislada, sino que se encuadra dentro de la política urbanística de las dos últimas legislaturas de revitalizar el centro histórico como han hecho las grandes capitales europeas, que han intervenido en centros históricos por estar degradados o por la propia expulsión de los habitantes en los procesos del siglo XX”, explica José Luis Infanzón, arquitecto y director del Plan de Ordenación Urbana, curtido en las grandes transformaciones urbanísticas de Madrid de los últimos años, como la del barrio de los Austrias o Madrid-Río.


Con estas operaciones se persigue el impulso económico de la zona, que sea sostenible, que ayude a la cohesión territorial y que sea compatible con la calidad de vida de los ciudadanos. Y algo que a veces es difícil de conseguir, según el director del plan: “Como toda capital con atracción turística debe de aumentar ese atractivo exterior compatibilizándolo con dar servicios a sus habitantes y hacerles la vida más agradable. El barrio de Justicia es un ejemplo claro, como lo es el de las Letras o Lavapiés”.
El proceso de las obras suele ser largo y penoso para el vecindario y, cómo no, objeto de críticas. Infanzón lo da por sentado y lo sobrelleva inspirándose en una frase de Oscar Wilde: “No conozco el secreto del éxito, pero sí el del fracaso, intentar contentar a todo el mundo”. “Llevo muchos años en espacios públicos y es imposible, pero una vez que se han visto los beneficios, los ciudadanos suelen olvidar rápidamente las penurias. Ha pasado en Madrid-Río, que ha acabado con la degradación de los distritos colindantes y con los 150.000 vehículos que pasaban todos los días por delante de sus casas. O los vecinos del COAM, que han pasado de tener delante un edificio abandonado a otro de este nivel con piscina en el centro de la ciudad”.
La Asociación de Vecinos del Barrio de Justicia le da la razón en casi todo. “Teniendo en cuenta que desde 1997 llevamos pidiendo estos cambios, estamos muy satisfechos y los vecinos en general están contentos, sobre todo, los que conocen los planes. Pero siempre habrá algo de polémica por la estética”, razona su presidente, José Carlos Nicolau. “Pero sí, tenemos ya casi todo”, admite. Casi todo. Porque hay algo que lo dan por imposible: “La regulación del ocio nocturno, la selva que es y la imposibilidad de controlarlo, aunque algo se haya mejorado”.
Los próximos inquilinos del edificio de las Escuelas Pías, que estos días están en plena mudanza, ven todo ventajas en el traslado. “Es una nueva forma de vivir la arquitectura, abierta y transparente, de participación con los ciudadanos, de reflexionar sobre la calidad de vida, la movilidad o las actividades económicas”, celebra José Antonio Granero, decano del COAM. “Y esto se ve en el nuevo edificio que no tiene pasillos, sino espacios que se unen y usos que se mezclan”.
Concebido como un gran centro revitalizador de la ciudad, y localizado entre los barrios de Chueca, Malasaña y Chamberí, el proyecto del arquitecto Gonzalo Moure ocupa 20.000 metros cuadrados, de los cuales 12.000 serán la sede de los arquitectos, que albergará la fundación, el Museo Nacional de Arquitectura, sala de exposiciones, biblioteca y tienda. Los 8.000 restantes, cuya construcción y equipamientos corren a cargo del COAM a cambio del uso del edificio durante 75 años, acogerá distintos equipamientos municipales: escuela infantil, escuela de música, centro de día para mayores, piscinas públicas, restaurante, terraza y aparcamiento con 466 plazas para la venta y de rotación. El coste del proyecto es de 37 millones de euros. Un jardín interior con dos magnolios, abierto al público, presidirá, según la definición del decano, esta “pequeña ciudad dentro de la ciudad”. A él le tocará inaugurarla. Pero cabe recordar que se gestó con los dos decanos que le han precedido, Ricardo Aroca y Paloma Sobrini.
A poca distancia, otra pequeña ciudad con múltiples usos está gestándose. A este proyecto, quizás el último gran proyecto de la época dorada, se le conoce popularmente como “el mercado de Barceló”, pero la denominación se queda corta puesto que (solo) ocupa un tercio de los 38.695 metros cuadrados de superficie construida. El mercado, que tendrá 12.645 metros cuadrados, es el impulsor de esta operación que se realiza sobre otro mercado ya existente (y que ahora sigue activo en uno temporal) y con unos comerciantes que llevaban mucho tiempo establecidos. El nuevo tendrá dos plantas más. De cuatro, las tres primeras se destinarán a los puestos (en torno a 100) y la última para distintos usos del Ayuntamiento. Una gran novedad. La cubierta del mercado será una terraza pública. “Queríamos recuperar las plazas elevadas, que no son tan habituales en Madrid, como la del Círculo de Bellas Artes”, explica Fuensanta Nieto, autora del proyecto junto a Enrique Sobejano. Al lado del mercado, irá un polideportivo pensado como una gran ventana que se asoma a la ciudad, con un voladizo que cubre parte del café y la terraza. Con 2.800 metros cuadrados contará con una gran sala de deportes y otra para gimnasia.
El tercer elemento del futuro Centro Barceló es una gran biblioteca, que supone además el triunfo de la voluntad ciudadana (y un gran alivio para los arquitectos), que logró frenar el conjunto de viviendas que se contemplaba en ese privilegiado espacio de 3.000 metros cuadrados. La biblioteca, situada al lado del colegio ya existente, está previsto que se termine en septiembre. Y el final de la obra, presupuestada en 44 millones de euros, a principios de 2013. Y contará con un aparcamiento con capacidad para 582 plazas previstas, en principio, para la venta. Otro dato importante. La calle de la Beneficencia, estrecha y larga, que comunica con la muy comercial Fuencarral será peatonal y se ensancharán las aceras de Mejía Lequerica.
Una duda sobrevuela: si este gran proyecto llegará a su fin en estos tiempos de incertidumbre. Los arquitectos eso esperan. Mientras, la vida continúa y este nuevo centro persigue colaborar en hacerla más habitable.

Fuente: M. José Díaz de Tuesta (Diario El País)


INFORME DEL C.O.A.M.


NUEVA SEDE – NUEVOS ESPACIOS – NUEVOS SERVICIOS



NUEVA SEDE – NUEVOS ESPACIOS – NUEVOS SERVICIOS

El proyecto de la Nueva Sede en el edificio de las antiguan Escuelas Pías de San Antón (C/ Hortaleza, 63) se abre hacia otras organizaciones y empresas interesadas en el alquiler de los espacios y el uso de los servicios que se ofrecen (alquiler de oficinas, uso de infraestructuras comunes, uso de servicios comunes, etc.) a través de su futuro Centro Profesional.
El Centro Profesional, se convierte en una excelente plataforma para el futuro de las organizaciones y colegios profesionales que quieran implantarse en el, dado que este tipo de cambios y mudanzas siempre introducen “frescor” en las organizaciones, además de que se dispondrá de espacios desde donde se desarrolle su actividad con mayor dignidad, mostrándose, frente a sus clientes, frente a sus colegiados y frente a la sociedad, una imagen moderna y renovada, y donde se puedan poner en marcha iniciativas de valor para todos.
El uso de las infraestructuras comunes del Centro Profesional permite a dichas organizaciones y colegios convertir parte de sus espacios actuales que usan de manera temporal (aulas de formación, salas de reunión, etc.) en costes variables. Además de ofrecer, a sus clientes y colegiados, el desarrollo de todas sus actividades en la misma sede social de la organización (jornadas, cursos, congresos, etc.)
La localización del edificio en las antiguas Escuelas Pías de San Antón, en la calle Hortaleza esquina a Santa Brígida resulta único al disponer de un espacio de 12.000 m2 de oficinas modernas (arquitectónicamente y tecnológicamente) y 120 plazas de aparcamiento en esta localización.
- Descargar documentación


Vista desde la nueva sede del Colegio de Arquitectos, en el edificio de las Escuelas Pías. / Foto: BERNARDO PÉREZ


LA NUEVA SEDE DEL COAM RECUPERA PATRIMONIO HISTÓRICO
ARTÍSTICO DE LA CIUDAD.
Las antiguas Escuelas Pías de San Antón albergarán la nueva sede del
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM). La rehabilitación de ese
conjunto arquitectónico, situado en pleno centro de la ciudad, en la calle
Hortaleza 63, delimitada por las calles Farmacia y Santa Brígida, permitirá la
recuperación de una joya del patrimonio histórico artístico de la ciudad.
Todo el conjunto se ordena alrededor de un jardín, (jardín de San Antón), al
que se llega directamente desde dos accesos practicados en las calles
laterales y a través del zaguán de acceso al Colegio Oficial de Arquitectos de
Madrid que da su frente a la calle Hortaleza. En el conjunto se integra la Iglesia
de San Antón, con la sacristía y la antesacristía que gozan de especial
protección por haber sido declarados Bien de Interés Cultural por la Comunidad
de Madrid.
Las dependencias del Colegio Oficial de Arquitectos y su Centro de
Documentación de Arquitectura ocuparán una superficie de 12.300 m2 sobre
rasante que se desarrollan en 4 plantas y una entreplanta, todas ellas
apoyadas sobre la esquina de Hortaleza con Santa Brígida.
A la calle Farmacia dará frente una Escuela de Música Infantil de
aproximadamente 2.242 m2 construidos y en el edificio medianero se ubicarán
el resto de los equipamientos Municipales: una Escuela Infantil, un Centro de
Día, un Centro de Mayores y un Equipamiento Deportivo con piscina cubierta
que totalizarán más de 5.300 m2 construidos.
Bajo rasante 4 plantas destinadas fundamentalmente a aparcamientos
albergarán 120 plazas correspondientes a la dotación del COAM, 80 a la
dotación del Ayuntamiento y 266 para residentes.
En total más de 35.000 m2 construidos que representarán sin lugar a dudas un
conjunto de referencia de carácter corporativo e institucional, expresión de la
voluntad del Ayuntamiento de Madrid y del Colegio Oficial de Arquitectos de
rehabilitar el casco histórico de la capital.
El conjunto de la obra se prevé que esté finalizado a finales del 2010.
La historia:
Construidas en el XVIII, las Escuelas Pías de San Antón integraban el antiguo
colegio de los Escolapios y la iglesia de San Antón, que se situó en esta zona
de Madrid por voluntad del rey Carlos IV. Antes de pertenecer a la Orden
fundada por San José de Calasanz, ese edificio fue un hospital para atender
los estragos que causaban las epidemias en el siglo XVI. Dirigido por la Orden
de San Antonio Abad, los religiosos permanecieron allí hasta agosto de 1787,
cuando la Orden fue suprimida por el Papa Pío VI.
Los padres escolapios, que sucesivamente habían sido trasladados primero a
la calle Hortaleza y más tarde a la de Fuencarral, solicitaron que les fuera
otorgado aquel antiguo hospital. El rector escolapio Hipólito Lerén tomó
posesión de la casa el 5 de julio del 1794. A partir de entonces, se
denominarón Escuelas Pías de San Antón.
Lo más interesante del edificio es la iglesia, realizado a mediados del siglo
XVIII por el arquitecto Pedro de Ribera. El interior es barroco pero, tras ser
adquirido por los escolapios, todo el conjunto fue objeto de una profunda
reforma, llevada a cabo por el arquitecto Francisco Rivas. Los nuevos tintes
neoclásicos que adquirió el edificio se hicieron a costa de eliminar las
decoraciones barrocas que había realizado Ribera, sobre todo en la fachada y
en el altar mayor. Pero el cambio de estilo no afectó a la planta de la iglesia,
de dinámicas superficies curvas, próxima a la arquitectura de Guarino Guarin,
que se anticipa a las iglesias de San Miguel, de Santiago Bonavía, y de San
Marcos, de Ventura Rodríguez.
Cuando se reformó la escuela, se respetó en todo momento la fuente situada
en la esquina, obra de Ventura Rodríguez, conocida como Fuente de los
Galápagos. En 1900 fueron reemplazadas las antiguas tortugas por delfines,
pero se conservó el almohadillado, los restos del pilón semicircular y la cartela
con la inscripción fundacional.
El conjunto sufrió numerosas reformas y restauraciones; incluso ampliaciones
al incorporar solares colindantes. Pero la intervención que más le afectó se
produjo en 1936, con el inicio de la guerra civil, al transformarse en la Cárcel
de San Antón. Sólo la iglesia y la sacristía quedaron a salvo. Al término de la
guerra, se recuperó su uso escolar hasta 1989, cuando el deterioro de las
edificaciones obligó a su clausura y al cambio de propiedad.
Cabe destacar que en uno de los altares laterales de la iglesia estuvo el
cuadro que Goya pintó en 1819, la Última Comunión de San José de Calasanz,
que en la actualidad se encuentra en el Museo Calasancio de la calle
Gaztambide.
El 14 de noviembre de 1995 se produjo un incendio de cierta consideración. El
fuego dañó especialmente las crujías de la calle Hortaleza y Santa Brígida, así
como el vestíbulo y la escalera principal. Todo ello obligó al Ayuntamiento de
Madrid a realizar diferentes trabajos de mantenimiento y consolidación.
En el año 2001, se firmó un convenio con la Universidad Complutense de
Madrid para rehabilitar y transformar el edificio en residencia universitaria. Con
ese fin, se convocó un concurso restringido del que resultó ganadora la
propuesta de Joaquín Lizasoain Urcola e Ignacio Moreno Rodríguez
(Sociedad de arquitectos, ACXT). Reforma que nunca se ha llevado a cabo por
su alto coste.
Las Escuelas Pias de San Antón tienen ahora otra oportunidad. Serán
rehabilitadas íntegramente por el COAM, de acuerdo con el proyecto de
Gonzalo Moure, lo que permitirá la recuperación del conjunto arquitectónico
para el patrimonio histórico artístico de la ciudad de Madrid. En este proyecto:
Sobre un jardín, se conservarán las fachadas actuales y su interior se abrirá a
un gran patio ajardinado de más de 1.500 metros cuadrados.
Para más información:
Oficina de Prensa COAM. / Tel.: 91 781 10 30
prensacoam@cucaguixeras.com

lunes, 30 de enero de 2012

Fernando VI, un rey español con trágico final.

      Fernando VI nació en 1713, era hijo de Felipe V y de su primera mujer la princesa italiana María Luisa Gabriela de Saboya. Fue el cuarto y ultimo hijo de la pareja. Su madre murió unos meses después de darle a luz. A los seis meses de enviudar su padre se volvió a casar con otra princesa italiana, la elegida fue Isabel de Farnesio, mujer fuerte, resolutiva y de desmedida ambición que le dio siete hijos mas. En  principio, Fernando no estaba destinado a reinar pero de sus tres hermanos dos murieron en la infancia y su hermano mayor, Luis fue rey solamente siete meses en 1724, ya que murió prematuramente aquejado por la viruela, una enfermedad que hacía estragos en la época. Así que nuestro protagonista se convirtió en príncipe de Asturias con once años, siendo huérfano de madre, con todos sus hermanos de padre y madre muertos y rodeado de hermanastros que no paraban de nacer. Estos acontecimientos marcaron su carácter de por vida convirtiéndole en  una persona tímida  y solitaria.
          El día a día en la Corte estaba presidido por una rigurosa etiqueta, los príncipes no tenían un contacto constante con  sus padres. Al nacer eran entregados a nodrizas para que los criaran y luego a ayos para que los educaran. Los reyes eran reyes aunque fueran los propios padres, estaban en otra esfera. Sus bodas eran concertadas, a veces cuando eran niños, con el fin de realizar ventajosas alianzas internacionales. Aunque Fernando era todavía un adolescente resultaba necesario buscarle una esposa (príncipes y princesas solían contraer matrimonio muy jóvenes). La  elegida fue Bárbara de Braganza, hija de Juan V de Portugal. La princesa era muy poco agraciada físicamente, tanto era así, que cuando la Corte española pidió un retrato suyo, como era costumbre antes de los esponsales, mandaron una pintura  que no se parecía en nada a ella. Bárbara había quedado muy marcada por la viruela y además de ser fea era muy gorda, por lo que su presencia debía ser bastante contundente.
Jean Ranc. Fernando VI. 1731. Museo Naval.
Jean Ranc. Fernando VI. 1731. Museo Naval.
          La ceremonia matrimonial se celebró en Badajoz en 1729. Se escogió ese enclave porque era la ciudad española mas cercana a Portugal pero no se pensó que era una ciudad pobre y por tanto no preparada para recibir con el agasajo que merecían tan ilustres visitantes. La novia dos años mayor que su prometido, apareció repleta de joyas y tanto la corte española como la portuguesa echaron el resto.
          Bárbara estaba muy preparada intelectualmente, hablaba varios idiomas y tocaba el clave. Su maestro de música fue nada menos que Scarlatti. Cuando se convirtió en  reina  protegió a Farinelli, el célebre castrato italiano de voz prodigiosa que había sido llamado a la Corte española por su odiada suegra. Durante los largos años que pasaron siendo príncipes de Asturias, incluso fueron en ocasiones  apartados de la Corte no pudiendo realizar actividades en público. Al subir al trono cambiaron las tornas e invitaron a la reina viuda a abandonar la Corte para  retirarse a su palacio de La Granja de San Ildefonso.
          Bárbara y Fernando terminaron sus vidas de forma trágica, ella murió de cáncer de útero. Los médicos atestiguaron que  tenía el abdomen  lleno de tumores, algunos del tamaño de un huevo.  La reina había sido querida por su pueblo pero su testamento fue considerado un ultraje ( teniendo en cuenta  que la dote que había entregado no fue muy cuantiosa) ya que dejó la práctica totalidad de su fortuna, unos siete millones de reales, a su hermano el infante de Portugal Don Pedro. Corrieron pasquines criticándola duramente, tachándola de estéril y avariciosa.
          Con su marido no fue muy generosa ya que simplemente le dejó algunas joyas y una imagen de la Concepción que tenía al lado de su cama. Se cuenta que una vez muerta encontraron debajo de su cama un montón de dinero guardado. Para el rey quedarse viudo fue una tragedia, la pareja (a pesar de ser un matrimonio de conveniencia como lo eran todos en las familias reales) se quería sinceramente y estaba muy unida tal vez porque nunca se habían sentido queridos desde pequeños.
Jean Ranc. Bárbara de Braganza. Museo del Prado.
Jean Ranc. Bárbara de Braganza. Museo del Prado.
          Fernando se retiró al castillo de Villaviciosa de Odón, donde nada le recordaría a ella.  Se abandonó totalmente, no consentía en lavarse ni en comer, su aspecto debía ser lamentable. Intentó el suicido en varias ocasiones y era presa de ataques de ira maltratando a las personas que le servían, incluso llegó a hacerse el muerto. Dejó de dormir en la cama para hacerlo en una silla. En definitiva, un comportamiento absolutamente disparatado.  Lo mas probable es que tuviera un cuadro maniaco-depresivo con ataques de epilepsia. Después de un terrible año, en el que no consistió en salir de la prisión que el mismo se había impuesto, falleció con cuarenta y cinco años dejando heredero a su hermanastro el futuro Carlos III. Isabel de Farnesio había triunfado consiguiendo que su hijo llegara a rey de España.

domingo, 16 de octubre de 2011

Edificio Babiloni

El edificio del siglo XIX que hace esquina con las calles de Orellana y Campoamor, contiene 900 metros cuadrados de fresco al silicato sobre muro de cal. Con esta técnica se asegura la pintura para casi 500 años, no vale pintar sobre lo pintado, habría que picar hasta llegar al ladrillo para hacerla desaparecer. Su autor, Jack Babiloni, es un artista que cuenta con más de 40 premios internacionales en su haber.

jueves, 6 de octubre de 2011

Descubriendo la arquitectura de Chueca

Chueca: Su faceta menos conocida

Chueca es un céntrico barrio de Madrid que se caracteriza por su ambiente chic, rompedor y plural. Sus callejuelas repletas de pequeñas tiendas y joyerías son la meca de quienes buscan la moda joven y urbana. En las noches sus bares y discotecas dan vida a una de las zonas más populares de la ciudad. El barrio también es famoso por acoger el Festival del Orgullo Gay ya que aquí se concentra gran parte de la movida homosexual madrileña.
El turista que tan solo conozca esta faceta de Chueca se limitará a andar por sus calles para recorrer sus tiendas en la búsqueda de alguna prenda exclusiva y quizás animarse a entrar a alguno de sus bares para probar lo más auténtico de la gastronomía madrileña. Pero... ¡Chueca es mucho más que esto!

Descubriendo la arquitectura
Los apasionados por la arquitectura que deseen conocer verdaderamente la cultura de Madrid deberán recorrer Chueca siguiendo una ruta totalmente diversa. La primera parada será la Casa de las Siete Chimeneas, una mansión que data del siglo XVI y que es un ejemplo perfecto de las típicas casas asturianas. Cuando levantes la vista por su austera fachada de tonos rojizos encontrarás siete coquetas chimeneas.
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Otro edificio de no perderse es el Palacio Longoria que resale a principios del siglo XX. Será imposible no extasiarse ante la absoluta libertad de diseño que lo convirtió en el ejemplo más relevante del modernismo en Madrid. Su fachada semeja un enorme pastel exquisitamente decorado con merengue pero si tienes la suerte de traspasar el umbral te asombrará la elegancia de su escalera central en la cual el hierro forjado cobra forma de flores.
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Los museos de Chueca
Más allá de los bares y una arquitectura peculiar, Chueca también tiene varios museos que ameritan una visita. Podemos comenzar en el Museo Romántico, un palacete que parece una casa de muñecas perfecta con muchísimas habitaciones por descubrir, cada una llena de sorpresas. Aquí viajarás al Madrid romántico de inicios del siglo XIX pero probablemente lo que más te sorprenderán son los detalles como las pequeñas muñecas, los abanicos o los antiguos albúmenes de fotografía. En la capilla hay un magnífico Goya.
Otro viaje entretenido lo reserva el Museo de Cera que atesora más de 450 figuras de las personalidades más influyentes de la historia. Aquí podrás codearte con el Cid Campeador, Cleopatra, Cervantes o incluso Rafa Nadal e Iker Casillas. Este espacio ofrece además tres atracciones a elegir:
- Multivisión: un recorrido por la historia de España.
- El tren del Terror: pasarás desde Parque Jurásico hasta la Taberna Galáctica y otras muchas sorpresas.
- El simulador RV: un viaje al espacio a velocidad de vértigo.
Finalmente podrás visitar el Museo de Historia, situado en los límites de Chueca. Su magnífica fachada es una verdadera obra de arte del barroco español pero si entras descubrirás la historia de Madrid contada a través de objetos de uso cotidiano. Absolutamente imperdibles son: el cuadro Alegoría de Madrid de Goya, las obras de porcelana del Buen Retiro y una maqueta monumental de Madrid.
Al terminar el recorrido quizás desees detenerte en la Bardemcilla, el bar-restaurante del actor Javier Bardem.

martes, 13 de septiembre de 2011

Tiendas del Barrio de la Justicia

Si tuviera que elegir un barrio, no, creo que tendrían que ser dos: el nuevo barrio de la Justicia (Calle VI, Barquillo, Piamonte) y el Barrio Salamanca (Serrano, Velázquez, Claudio Coello… y si tuviera que quedarme sólo con uno desde luego sería con el primero, así que es con el que voy a empezar.


NAC

Calle Génova, 18
Algo más cara y exclusiva que las dos anteriores, pero con una selección impresionante de vestidos. La tienda de la Calle Génova hace esquina con la calle Argensola, a la altura de la sede del Partido Popular, en la acera de enfrente.
A ésta sólo suelo entrar en rebajas; aunque tienen también prendas más asequibles. Este año han importado las zapatillas francesas Bensimmon que están por todas partes.
Además de esta tienda, tienen más repartidas por el centro de Madrid (Lagasca, García de Paredes, ...) así como por las afueras (Centro Comercial Morajela Green)

MOTT

Calle Barquillo 31
http://mottmadrid.com/
Es quizá una de mis tiendas favoritas. Está llena de vestidos y camisetitas vaporosas, de tejidos muy agradables, y a precios no desorbitados (vestidos entre 80 y 120; y a partir de 150… estos últimos yo hasta rebajas ni me los planteo…). Es una tienda ideal para hacer regalos! En su selección,entre otras, podéis encontrar la marcas Sessun y Virginie Castaway, que son las que más compro por ser también las más baratitas, con unos cortes impecables.
Las tres dependientas que siempre suele haber en la tienda tienen un estilo increíble, y son súper atentas ayudándote en todo momento a escoger, y siendo sinceras (lo que si vas sola se agradece! si no les gusta como te queda algo, te lo dicen!)
Tienen horario continuado, no cierran a mediodía.
Importante: sólo dispones de 7 días para realizar cambios!
OLIPHANT

Calle Santa Teresa 7
http://www.oliphant.es/
Del mismo estilo que Mott, con una selección quizá más grande, y posiblemente también más exclusiva, aunque a un precio algo más elevado. Eso sí, no dejéis de ir cuando empiezan las rebajas, porque los descuentos desde un 30% merecen mucho la pena, y suelen quedar todavía bastantes tallas de casi todos los modelos. Puedes encontrar vestidos de la marca Tara Jarmon, Stella Forest…

PIAMONTE

Calle Piamonte, 16
http://www.piamonteshop.com/
Tienda ideal para bolsos y zapatos, así como para complementos. Merecen también una visita las de la Calle Lagasca, 28 (más grande, que además de bolsos y zapatos, tiene una una gran selección de ropa y abrigos muy originales en invierno) y la de la calle Marqués de Monasterio, 5.
Todas las tiendas tienen horario continuado.
Sus bolsos y zapatos son increíbles, de piel muy blandita, y con precios desde los 80 euros apróx.


YUBE
Calle Fernando VI, 23
http://www.yubemadrid.com/
Más exclusiva que las dos anteriores, y con una selección tanto de hombre como de mujer espectacular. Chloé, Paul and Smith… Cada cierto tiempo (varias veces cada temporada) realizan ventas especiales tipo “outlet” un domingo que se preavisa con tiempo.

BENNY ROOM

Calle Conde de Xiquena 17
http://www.bennyroom.com
De los mismos dueños (dueñas) de Yube, con precios más asequibles. La tienda tiene una decoración que merece muchísimo la pena una visita al interior. Eso sí, las dependientas no suelen ser lo más de la amabilidad…

STELLA FOREST
Calle Barquillo, 39
http://www.stellaforest.fr/

Relativamente reciente apertura (2009) y al lado de Mott, esta tienda de la Calle Barquillo, amplia, con dependientes encantadores y gran selección de vestidos, camisetas, complementos… Las rebajas empiezan muy fuertes, incluso en los complementos. Ojo, si pasáis antes por Oliphant de esta marca y veis algo que os guste y que está rebajado, es posible que en Stella Forest tenga un precio mejor aún.

POETE

Calle Barquillo, 8
http://www.tiendapoete.com/
En la misma calle Barquillo, pero más abajo llegando casi a Alcalá, se encuentra esta deliciosa boutique, llena de ropa boho-romántica. La relación calidad precio es excelente. Precio algo más elevados que Mott. Vestidos y complementos ideales.
Tienen más tiendas tanto en el centro como fuera de Madrid: Calle Hermosilla, 58, Cervantes, 5; fuera de Madrid en el centro comercial la Moraleja Green.
(El diseño de las bolsas es precioso)

KLING

Calle Ballesta, 6
Glorieta de Bilbao
http://www.kling.es
Fuera de la zona del barrio de la Justicia, pero que merece una mención, Kling ha abierto otra tienda en la Calle Ballesta (Malasaña); otra de las zonas de Madrid que se está empezando a poner de moda, sobre todo ahora en verano y las terracitas.
Además de esta tienda, Kling Downtown, más céntrica hay otra en la Glorieta de Bilbao, y la que ya tiene bastante tiempo en el mercado de Fuencarral.
Para las que no os podáis acercar, su eshop funciona fenomenal!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Tapas, compras y teatro

El Soho de Madrid se muda (otra vez)

Tapas, compras y teatro en triBall, destinada a ser la zona más 'cool' de la capital
ANA ARASANZ 
Está destinada a ser una de las zona más cool de Madrid. En pleno centro, en el barrio Maravillas, en triBall se puede tomar una tapa en el sitio más cañí, comprar ropa en el mismo local donde te tomas una copa o ver una obra de teatro de sólo diez minutos. Encaja a la perfección en el perfil de joven que busca el último barrio de moda.
Lunch Box & Tiki Room
+Lunch Box & Tiki Room
    La tienda Scarly
    Ampliar
    La tienda Scarly- triBall
    La tienda de ropa Gük
    Ampliar
    La tienda de ropa Gük-















    ¿Dónde está? Para planificar la visita 
    conviene saber que triBall no es un 
    barrio, es una zona delimitada por el 
    llamado triángulo de Ballesta (limitado 
    por las calles Gran Vía, Fuencarral y 
    Corredera Baja de San Pablo). Su 
    ubicación es estratégica, ya que está 
    a un paso de Malasaña, Chueca y 
    San Bernardo.
    De compras
    Los platos fuertes de triBall (de hecho triBall es en 
    realidad la iniciativa privada de un grupo de 
    comerciantes) son restauración y compras. triBall 
    complementa dos zonas estratégicas para renovar 
    el armario: la moderna Fuencarral y la funcional 
    Gran Vía. El triángulo de Ballesta añade ropa y 
    complementos de jóvenes diseñadores.
    Dolores Promesas es una de las joyas que se han 
    convertido en clásico del barrio. El dramático nombre 
    de esta tienda en la no menos 
    dramática calle Desengaño, pone originalidad en diseños 
    de ropa alegre y ponible. 
    Se ha establecido como marca y su logo ilustra camisetas, 
    vestidos y complementos.
    Más económica es la tienda que la firma King tiene en la calle Ballesta. En lo que antes era 
    un sex shop el local fue uno de los primeros comercios de ropa de esta etapa de renovación 
    de un barrio deprimido.
    Una de las novedades de triBall es Scarly. En esta tienda con ropa de París, además de 
    bailarinas y gorros de visón diseñados por la dueña del local, uno también se puede tomar 
    descanso para comer o tomar un café. Además, el precio de las prendas es razonable.
    Gük propone líneas funcionales y rectas con diseños nórdicos, entre ellas diseños de la 
    firma danesa Stella Nova. Esta tienda de la calle Loreto y Chicote (renovada y ahora 
    peatonal) vende también los muebles que se exponen en la tienda.
    Enfrente está la tienda de la diseñadora Anjara, que ya ha hecho su paso su Cibeles. En la 
    misma calle está Beso, que vende ropa de jóvenes diseñadores españoles en lo que antaño 
    fue una lavandería.
    En el 53 de la Corredera Baja de San Pablo, la tienda Emiikapropone diseños eclécticos 
    y originales en un espacio donde también se organizan exposiciones y otros eventos. En el 34
    hay un outlet de la firma vasca Laga, y justo al lado, Carlos Castro, un taller que confecciona 
    tocados preciosos.
    Más allá de la ropa, en el barrio puede encontrarse todo lo que alguien necesita para su 
    casa. Una de las joyas es la tienda deKikeKeller, con propuestas rompedoras y artísticas 
    para decorar espacios. Y lo mejor es que junto a estas propuestas en el barrio puedes 
    encontrar jamonerías de principios de siglo, como López Pascual, tiendas de confección 
    con mantelería de lagartera y repuestos de lámparas antiguas en Puebla.
    Para comer
    Es imposible definir la oferta culinaria del barrio. Aquí uno puede comer en las casas de 
    comida de toda la vida, como la castiza Casa Perico, con buena materia prima y trato 
    familiar, hasta propuestas de comida macrobiótica.
    Para tapear o probar buena cocina mediterránea en un ambiente sencillo a la vez que cool,
     El circo de las tapas (Corredera Baja de San Pablo, 21), donde también sirven un buen 
    mojito. El consolidado Bufalino(Puebla, 9) sirve también cocina mediterránea en un ambiente 
    más recogido y a buen precio. In Situ(Valverde, 40) propone un ambiente más sofisticado con
    comida fusión. El Disparate 
    (Desengaño, 8) es nuevo en el barrio y practica cocina de fusión a buenos precios. Otra de las 
    propuestas rompedoras del barrio es el Lunch Box & Tiki Room (Barco, 8)., con bocadillos gourmet en 
    un decorado que ambienta los años 50.
    Una de las propuestas más modernas es Kitchen Club. Aquí puedes aprender a cocinar, 
    hacer un curso de cata de Gin Tonic u organizar una fiesta con amigos y elegir si cocinas 
    tú o vas a mesa puesta.
    Dónde tomar algo
    Para tomar algo en triBall hay lugares agradables como La Taberna de Agrado (Ballesta, 1), 
    donde también sirven tapas y comidas; el ya conocido The Quiet Man (Valverde, 44) y lugares 
    como El café de la Luz (La Puebla, 8) y La Paca (Valverde, 36), para sentirte como en el salón 
    de tu casa.
    Tapa y caña 
    Este es un buen momento para adentrarse en el universo gastronómico de triBall. Las propuestas van 
    desde la cocina tradicional a la macrobiótica y serán sometidas al escrutinio de los clientes, que podrán 
    votar las tapas.
    Las tapas se presentan con nombres sorprendentes como la torrija de cocido con caña de espuma de patata, 
    piquillo con sorpresa, una tapa de estofado irlandés o la "tapa de reminiscencias", que es una propuesta 
    macrobiótica de cucurucho de humus orgánico con porrón de sauco.

    Federico Chueca


    Don Federico Chueca Robles, el músico chispero de Madrid
    Por Enrique Suárez 


    El 20 de junio de 1908 moría en la calle de Alcalá Nº 104 de Madrid el músico del que diría su gran amigo y colaborador Ramos Carrión “Fue el maestro Chueca perpetuo testigo de la gente que se contenta con pocas alegrías al igual que tiene escasas facilidades para lograrlas”.
    Este mismo año también muere el 20 de septiembre el que fuera uno de los presidentes de la I República en España, Don Nicolás Salmerón, a los 70 años de edad. Otra triste pérdida fue la del violinista Pablo Sarasate, considerado el auténtico sucesor del mítico Paganini. El entierro del maestro Chueca tuvo lugar en domingo, a las 15 horas. El cortejo fúnebre abrió la marcha con dos parejas de guardias municipales a caballo. Bajó dicho cortejo por la calle de Alcalá, pasando por los teatros Apolo y Zarzuela, atravesando la Puerta del Sol, despidiéndose el duelo en capitanía. La presidencia estaba formada por el gobernador civil, el alcalde de Madrid y sobrinos del maestro. Entre el público figuraban Bretón, Chapí y Lleó. Chueca, que tenía sesenta y dos años en el momento de su fallecimiento, fue sepultado en la Sacramental de San Justo y Pastor.
    El compositor dejó una zarzuela póstuma titulada Las mocitas del barrio, que sería estrenada en el Teatro Lara el 29 de marzo de 1913, con libro de Antonio Casero y Alejandro Larrubiera. Este último escribió en La Ilustración Española y Americana su encuentro con Chueca para leerle la obra: “Se encontraba el maestro rodeado de amigos en una de sus célebres tertulias en su domicilio y cuando terminó la lectura dijo: “Esto ya es cosa mía, ¡me gustan mucho estas mocitas! Sería la primera vez que a mí no me gustaran”.
    No llegaría a terminar la partitura; dejó musicalizado el dúo que fue el que cataron en su homenaje in memoriam Loreto Prado y Enrique Chicote. El resto de la música la escribiría su buen amigo y compositor Don Francisco Fuster, profundo conocedor de su obra y de su procedimiento a la hora de trabajar.
    Sobre el estreno de esta obra se leía en ABC “Es tan gran, tan intensa, tan española y, sobre todo, tan castizamente madrileña la música de Chueca que, a pesar de su muerte, unas obras porque quedado en el repertorio y otras, porque marcar un momento en la historia de los madrileños, el resultado es que todas han sobrevivido”.
    Fue Chueca el único músico de Madrid de todas las épocas. Sus pasodobles suenan a cascabeles de calesera torera y a valiente arresto militar y sus chotis tienen todo el ritmo del movimiento de una chula de Lavapiés.
    Como no podía ser menos, es uno de los compositores que con su Agua, azucarillos y aguardiente forman la Primera Trilogía del sainete lírico junto a la Verbena de la Paloma de Bretón y La revoltosa de Chapí.


    Fue un tanto despreciado por los académicos, pero se ha demostrado que su música resiste con lozanía el juicio inexorable del paso del tiempo mejor que la música de los contemporáneos que la criticaron.
    En los primeros años del siglo XX se agrava la enfermedad que sufría, la diabetes, y la familia decide recluirle en casa con toda clase de atenciones y muy vigilado; como no podía evadirse de su gran afición a las golosinas se pone de acuerdo con los chicos del barrio, sus grandes amigos, para que éstos, previo pago, le traigan chocolatinas y pasteles que el maestro consume con gran avidez y, claro está, a escondidas de su familia. Siempre fue un niño grande.
    Su última salida
    Su último éxito sería El bateo o ¿quién bautiza al nrnr? Con libro de Antonio Paso y Antonio Domínguez. El estreno tuvo lugar el 7 de noviembre de 1901 en el Teatro de la Zarzuela, con Elsa Salvador, Nieves González, Riquelme, Valentín González y Pablo Arana. Este sainete lírico en un acto, perteneciente al género chico madrileño, nos muestra el Madrid castizo de finales del siglo XIX. Ese mismo año Chueca estrenaría también El capote de paseo, que es una refundación de Los amaestrados. A estas obras le seguirían La corrida de toros (1902), La borracha (1904) y ya en 1906, Chinitas junto a El estudiante, del año siguiente. Todas estas obras no alcanzarían el gran éxito de las dos estrenadas en 1901, La alegría de la huerta y El bateo.
    Su última salida a la calle fue con motivo de la verbena de San Isidro, acompañado por su mujer y su amigo Fernández Prieto, con los que se acercó a la Pradera. Al llegar, la mayoría de los organillos tocaban piezas del maestro. El señor Prieto le dijo:
    -El pueblo no le olvida, maestro.
    A lo que Chueca respondió:
    -El pueblo es el dueño de mi música; sólo a él le pertenece. Yo no he hecho más que tomarla de la calle, de las plazuelas, mercados, tabernas y bailes. Pasaban las notas volando por el fino aire de Madrid, transparente como el cristal, leve como mi pluma, y no tuve más que recogerlas. Todo es melodía, voces y sentimientos de los madrileños. Lo he dicho más veces y lo repito ahora.
    Al maestro Chueca lo compararon con Ramón de la Cruz, con Goya y con Barbieri. Indudablemente, fue “el músico chispero de Madrid”. Sus dúos rezuman el cotilleo de las vecinas y sus romanzas el decir y hacer de los tipos populares del barrio. En definitiva, su música va desde el barrio de las Maravillas hasta las Peñuelas, pasando por Embajadores y la Guindalera.
    El secreto de Chueca
    El secreto del compositor es bien sencillo: música pegadiza, popular, a ras de suelo, en las calles, esquinas, en los puestos de churros, en las verbenas, en el picador, en el torero, en el chulo, la niña casadera, la aguadora, el cesante, el anarquista, el pollo pera, en el pueblo… Don Federico fue el músico que con mayor transparencia y elegancia dotó al espíritu madrileño de una credibilidad, sin privarlo de su popular casticismo, siempre patente en todos los rincones callejeros de su querido Madrid.
    El libretista Don Salvador María Granés le dedicó las siguientes letrillas: “Hace música preciosa/ que se aplaude sin querer/ ¡Como que ya la cantamos/ antes de escribirla él!” El periodista Augusto Martínez Olmedilla le preguntó a principios de siglo cuál era su obra preferida y él contestó sin dudar que La gran vía. Al preguntarle por el libreto al que con más placer había puesto música no dudó tampoco en responder que a los de su amigo Ramos Carrión. Éste dijo del maestro: “Música del pueblo/ de la que se pega/ que se aprende pronto/ y nunca se olvida./ ¡Música de Chueca!”.
    La etapa más prolífica de nuestro compositor fue, sin duda, la correspondiente a los últimos veinte años del siglo XIX: en ella escribió Cádiz, La gran vía (1886), El año pasado por agua (1889), La caza del oso, El tendero de comestibles (1891), todas ellas al alimón con Joaquín Valverde; además de en solitario: Los descamisados (1893), Las zapatillas (1895), El coche de correos (1896), Agua, azucarillos y aguardiente (1897) y Los arrastraos (1899); a las que hay que añadir de El mantón de Manila (1898), en colaboración con Manuel Fernández Caballero.
    En cierta ocasión el maestro Barbieri le pidió a Chueca que dirigiera un estreno suyo, a lo que Don Federico se prestó gustosamente; fue con la obra De Getafe al paraíso. Con la obra De Madrid a París, estrenada en 1889, terminaría la larga colaboración del maestro Valverde con Chueca. La colaboración había comenzado con la primera obra de éste último, El sobrino del difunto.
    Al finalizar esta colaboración, el maestro siguió necesitando que le instrumentaran sus obras, algo que no le resultó difícil dado el prestigio adquirido y su fama tan popular. De hecho, se sabe que Arturo Saco del Valle y hasta Manuel de Falla fueron algunos de sus colaboradores a este respecto.
    Cuando Chueca necesitaba una palabra que encajara en las muchas letrillas de sus melodías -ya que a disgusto de sus libretistas el propio músico escribía con relativa frecuencia algunas letrillas de sus cantabile-, no dudaba en inventárselas, como “enseguí” y “langosti”, del dúo de los paraguas de El año pasado por agua, o “ay-gili”, traducción chispera de la palabra inglesa “high life”, alta sociedad, perteneciente a la canción del Elíseo madrileño de La gran vía
    Genio y figura
    Don Federico Chueca fue un compositor de gran ingenio, dotado de un finísimo oído musical y una prodigiosa intuición para el pentagrama. Gran autodidacta, intentó en vano someterse al método académico y a su disciplina; su maravillosa inspiración, su capacidad improvisador, así como su carácter bohemio, se lo impidieron.
    Corría el año 1846 cuando en la Torre de los Lujanes, en pleno corazón de Madrid y frente al edificio del antiguo ayuntamiento, nació el 5 de mayo Federico Chueca Robles. Al pequeño le pusieron los nombres de Pío Estanislao Federico y desde muy niño se sintió atraído por la música. A la edad de ocho años su padre lo matriculó en el conservatorio. El padre era conserje de este edificio de la Torre de los Lujanes, protegido por el Estado dando su carácter histórico. En él estuvo prisionero el rey francés Francisco I, derrotado en la batalla de Pavía por Carlos I.
    Ya en el conservatorio llamaba la atención, como se refleja en una gacetilla del Diario de Madrid, con motivo de unos exámenes finales. El 7 de mayo de 1855 se leía lo siguiente “Entre otros alumnos, ha llamado la atención un hermoso niño llamado Federico Chueca que, con tan sólo nueve años, maravilló a todos con su aplomo y soltura en la interpretación al piano de piezas bastante difíciles. Tanto maestros como público prorrumpieron en calurosos aplausos”.
    A los diez años estudia solfeo, piano y armonía en un colegio especial de La Granja, en régimen interno, adonde le llevó un amigo de la familia. Sin embargo, al pequeño Chueca no le gustaba demasiado la férrea disciplina del centro y, aprovechando el pasado de una caravana de arrieros hacia Madrid, se esconde en ella y llega a la capital.
    Los padres decidieron que, independientemente de su estudios musicales, estudiase bachiller, obteniendo su título a los 16 años. Un año más tarde se matricula en la Universidad de San Carlos, Atocha, para estudiar medicina.
    En 1865, cuando Chueca tenía 19 años, el gobierno autoritario del General Narváez introdujo modificaciones en la enseñanza universitaria. Los estudiantes de Medicina vieron peligrar su futuro y se lanzaron a la calle en algarada y estudiantil manifestación, que pronto se convirtió en una revuelta política favorecida por el enrarecido clima político, con guerra en África y diferentes gabinetes ministeriales a cual más nefasto.
    O’Donnell reprimió con dureza la revuelta en la célebre noche de San Daniel, el 10 de abril de ese año. Hubo muchos detenidos y entre ellos se encontraba Chueca.
    Internado en la cárcel del Saladero, para no aburrirse, dada su maravillosa imaginación, inspiración e intuición musical, compuso sobre las teclas de un piano dibujadas por él mismo sobre una larga mesa una serie de valses a los que llamó Lamentos de un preso.
    Cuando salió de la cárcel ya nada era igual; fue abandonando los estudios de Medicina poco a poco y definitivamente cuando su padre murió de cólera, en 1867.
    Mientras hacía como que estudiaba Medicina, Chueca se ganaba la vida tocando en diferentes cafés, como el Trijueque y el Zaragoza, donde llegó a ganar un madeo, un café con tostada y los domingos, la cena.
    Con veintidós años Chueca se instala en el Café Vapor, donde deleitaba a la clientela con sus maravillosas improvisaciones.
    Del Café Vapor pasó al Variedades, situado frente al teatro del mismo nombre. Aquí acompañaba a María Montes, una cantaora muy famosa de la época, y más tarde pasó al Numancia, donde daba tres conciertos diarios por tres pesetas.
    En 1874 simultaneaba su arte por varios locales en los que ya era conocido y muy disputado por sus dueños y el público en general.
    Con este bagaje, el joven Chueca se presenta al maestro de maestros, el compositor Barbieri, que quedó tan impresionado por su simpatía y vitalidad que le prometió no sólo instrumentar su serie de Lamentos de un preso, sino llegado el caso, estrenarlos. Nació una sincera y admirada amistad entre los dos, que le valió muchísimo al maestro Chueca para el arranque de su carrera musical.
    El maestro Barbieri dijo en referencia a Chueca que era su único heredero musical.




    A su muerte, dijeron:
    Mariano de Cavia: “Fue un admirable caricaturista musical”
    Jacinto Benavente: “Es una música que espanta a los pobres de sus cuidados y a los ricos de su tedio”
    Francos Rodríguez: “Fue patriota en Cádiz, satírico en La gran vía y siempre bueno, sobre todo muy bueno”
    José Jackson Veyan: “Alegre, franco y llano/de niño tenía antojos/y llevaba muy ufano/ el corazón en la mano,/ el alma entera en los ojos/ de las letras que él hacía/ el éxito desprendía./ No supo qué era el miedo/ y ponía en solfa el Credo/ y el Credo se lo repetía./ Como colaborador/ fui con el compositor/ a la Corte de San Luis/ y no hice viaje mejor/ que De Madrid a París./¡Sin él no encuentro/ el éxito en el teatro!/ ¡Ay qué tristeza me da/el balcón del 104/ de la calle de Alcalá!

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